¿Y la Espada de Caín?

Guerra.

Guerra contra los Antediluvianos. Guerra contra la gehena. Guerra contra la Camarilla, el Inconnu y los tristes independientes. Guerra contra los cazadores de brujas, los hombres lobo, los cobardes anarquistas y los rebaños de la humanidad.

Esto es el Sabbat.

Creados tras el fin de la Revuelta Anarquista como la Némesis sempiterna de la Camarilla, el Sabbat es temido por todos los Vástagos. Se trata de una secta monstruosa y violenta que no se aferra a ningún atisbo de filosofía o moralidad humana. En su lugar, sus miembros se deleitan en sus no-vidas vampíricas.
La secta recluta nuevos miembros allí donde se establece, extendiéndose como la hierba venenosa y acabando con las instituciones establecidas en su radio de acción. Al contrario que la Camarilla, el Sabbat sí reconoce la existencia de los Antediluvianos, aunque se opone rabiosamente a ellos. De acuerdo con su propaganda, los Antediluvianos tiran de los hilos del mundo entero, y es a este maligno control a lo que se oponen con tanto empeño. El Sabbat ve a la Camarilla como peones de los Ancianos y consecuentemente de los Antediluvianos, por lo que se enfrenta a ella política y físicamente. Muchos expresan su bilioso disgusto hacia los vampiros de la Camarilla, a los que ven como despojos cobardes incapaces de aceptar su naturaleza depredadora.
Aunque sería difícil discernir desde fuera, el Sabbat dispone en realidad de una jerarquía codificada. La secta tiene líderes y seguidores, comandantes y soldados, como en cualquier otro ejército.
Para el ignorante, las ciudades de la Camarilla y del Sabbat no muestran muchas diferencias, excepto un mayor número de delitos y desapariciones y un mayor sufrimiento humano con menos esperanzas de salvación.
El Sabbat no es gobernado, sino dirigido: hasta el regente y los cardenales suplen su labor por devoción a la causa. Sin embargo, el liderazgo dentro de la secta es precario.

Como hogar de los antiguos de la Camarilla y cuna del Sabbat, los países europeos son un campo de batalla prioritario en la guerra sutil. Aquí la secta sigue luchando para derrocar a los decrépitos Cainítas de las noches finales. Por desgracia, la presencia de muchos enemigos tan poderosos como paranoicos hace difícil incluso asediar las ciudades, y la Camarilla actúa rápidamente para vengar cualquier ataque. Como resultado, el Sabbat ostenta una influencia limitada en la zona, limitándose básicamente a España e Italia, donde el clan Lasombra aún conserva su poder.

Por lo general, y teniendo en cuenta que muchos de los vampiros de Europa provienen de épocas de la Edad Media o incluso anteriores, el Sabbat se ve obligado a actuar de forma lenta y con cautela para lograr algún éxito. Además, con los pies firmemente anclados en el mundo moderno (gracias a la inducción de muchos jóvenes Cainitas), el Sabbat hace uso de la tecnología y las instituciones modernas que están más allá de la comprensión de algunos antiguos anacrónicos. El resultado es una larga guerra fría en la que la secta sacrifica a sus débiles peones en un intento por socavar los pilares centenarios de la fuerza que apoya a su enemigo en Europa. Como incluso los más viejos entre los Sabbat tendrían problemas para competir con las luminarias de la Camarilla, deben contentarse con esperar el cambio inevitable o el error fatal que les permita atacar una ciudad y conquistarla con un solo golpe.

Como ya se ha mencionado, muchos de los Sabbats del Viejo Mundo son muy antiguos. De hecho, algunos vampiros que aseguran haber estado involucrados en la famosa Revuelta Anarquista aún aconsejan a las diferentes naciones. Como resultado, la movilidad vertical dentro de la secta es muy limitada. A pesar de los gritos de igualdad y libertad, los jóvenes cainitas de la zona se ven incapaces de aumentar su posición debido a los vampiros más viejos y astutos que manejan las riendas del poder. Solo mediante los más arriesgados y disparatados planes puede un joven vampiro aspirar a ascender. Como resultado, las manadas de la zona suelen ser grupos antiguos y establecidos conocidos como cofradías, los más jóvenes suelen marcharse para encontrar zonas más propicias en otras partes tras un breve periodo de "aprendizaje" con sus sires. En la Europa del Este, en las zonas montañosas y rurales, hay pequeñas aldeas dominadas por manadas del Sabbat, imitaciones en miniatura del sueño de la secta.

Incluso entre el Sabbat, los vampiros europeos suelen ver a los americanos con desprecio, considerándolos a menudo groseros e indignos.
Como oí decir una vez a un Ductus:

"¿Qué importancia puede tener la libertad para un Cainita cuyo mayor conflicto moral está en decidir si captura a sus presas en el Burger King o en el McDonald's?".

Sobre el Sabbat

El Código de Milán

Por la solemne palabra del Regente Gorchist, el presente es único y verdadero Código de Milán, revisado a partir del manuscrito original en esta noche del 21 de diciembre de 1933. Que, naciendo de las cenizas de nuestra gran guerra, pueda reinar la paz para siempre.

Un juramento de sumisión ha sido pronunciado por el Regente y los Prisci, en presencia de los líderes de todas las facciones y otros 50 testigos, para seguir fielmente todas las regulaciones impuestas acerca de la dirección del Sabbat. Este Código de Milán revisado satisface a todas las facciones del Sabbat, incluyendo a las de los Cardenales Huroff, Bruce de Guy, Agnes y Carlos VI; los Arzobispos Beatrice, Una, Tecumseh, Toth, Aeron, Marsilio, Rebecca, Julian y Salluccio. Las facciones restantes deben declarar su apoyo a este Código de Milán revisado o separarse del Sabbat.

Estatutos del Código de Milán

 
I. El Sabbat permanecerá unido en su apoyo al Regente de la Secta. En caso necesario, será elegido un nuevo Regente. El Regente respaldará la lucha contra la tiranía, garantizando la libertad de todo el Sabbat.
II. Todos los Sabbat servirán a sus líderes lo mejor que puedan mientras dichos líderes sirvan la voluntad del Regente.
III. Todos los Sabbat observarán fielmente todos los Autoritas Ritae.
IV. Todos los Sabbat respetarán la palabra de honor prestada mutuamente
V. Todos los Sabbat tratarán a sus pares con justicia y equidad, defendiendo la fuerza y unidad de la Secta. Si es necesario, proveerán a la necesidad de sus hermanos
VI. Todos los Sabbat deben anteponer el bien de la Secta a sus propias necesidades, sea cual sea el coste.
VII. Quienes no sigan honorablemente este código serán considerados menos que iguales y por tanto indignos de recibir asistencia.
VIII. Como siempre ha sido, así siempre será. La Lextalionis representará el modelo de justicia inmortal al que todos los Sabbat deben recurrir.
IX. Todos los Sabbat se protegerán unos a otros frente a los enemigos de la Secta. Los enemigos personales serán responsabilidad personal, a menos que pongan en peligro la seguridad de la Secta.
X. Todos los miembros de la Secta defenderán el territorio del Sabbat frente a cualquier poder exterior.
XI. El espíritu libertario será el principio fundamental de la Secta. Todos los Sabbat tienen derecho a esperar y reclamar libertad de sus líderes.
XII. Los Derechos de Monomacia serán utilizados para resolver las disputas entre los Sabbat.
XIII. Todos los Sabbat apoyarán a la Mano Negra.
 

Addendum al Código de Milán

 
XIV. Todos los Sabbat tienen derecho a vigilar el comportamiento y actividades de sus camaradas para conservar la libertad y seguridad de la Secta.
XV. Todos los Sabbat tienen derecho a convocar un consejo de sus pares y líderes inmediatos.
XVI. Todos los Sabbat actuarán contra quienes usen en beneficio personal y en contra de los intereses de la Secta los poderes y la autoridad concedida por ésta. Las acciones emprendidas en su caso seguirán solamente el curso aprobado por un quórum de Prisci.

Tratamiento según el cargo

Cargo Título similar Tratamiento
Regente Ninguno Su Muy Distinguida Excelencia
Cardenal Alto Señor/a Su Eminencia
Priscus Gran Maestro/a, Monseñor Muy Reverendo Señor/a
Arzobispo Archidiácono,
Padre/Madre Superior
Su Excelencia
Obispo Diácono, Alto Padre/Madre Su Excelencia
Templario/Paladín Señor/a Señor /a
Ductus Señor/a, Sargento, Jefe Por el Título
Sacerdote Padre/Madre, Maestro/a Reverendo Señor/a
Miembro de Manada Ninguno A veces Hermano/a
Inquisidor Cruzado/Juez Señor Cruzado/Juez
Mano Negra Shakar o Emisario Agente "título"

La Ley de la Espada

El Sabbat se prepara para una gran guerra y no puede tolerar ningún fallo en sus filas, ni tan siquiera tolera la traición. Como haría cualquier ejército, protege sus secretos con un despiadado código de justicia. La mayoría de los castigos los imponen las propias manadas, pero los crímenes verdaderamente graves contra el Sabbat son penalizados por el obispo o arzobispo.

Esta es nuestra Ley:

CRIMEN CASTIGO
Traición a la secta. Tortura y desmembramiento, de cualquier modo poético decidido por el juez (incluyendo la caída de edificios, el encierro, la amputación, etc).
Asesinato de otro Sabbat Diablerie a manos de la manada de la víctima (o una manada de la elección de un antiguo, si la víctima fue otro antiguo).
Engañar a los líderes del Sabbat Quema o desollamiento.
Revelar secretos Sabbat a extraños Muerte por fuego o cacería salvaje.
No responder a la llamada de un líder Marca o mutilación (a menudo se amputa una mano).
Golpear a un superior Ceguera, mutilación (a menudo se parten varios huesos).
Asociación con la Camarilla Primera vez amonestación; Segunda azote; Tercera empalamiento o muerte.
No realizar una misión importante Castigo humillante (como la amputación de la nariz, la marca de la frente con una "p", la pérdida de los dientes, etc).
Muestra de cobardía Banquete de sangre para los miembros de la manada, aunque se suele dejar con vida para que expíe su pecado.

La vista desde fuera

La Camarilla:He oído que los vampiros del Sabbat beben la sangre de sus compañeros y queman a sus sires en las reuniones de sus cofradías. He estado en ciudades del Sabbat, y son los agujeros más deprimidos y violentos del mundo desarrollado. ¿Sabías que manejan serpientes, practican la magia negra y se entierran vivos unos a otros? Como si ser un vampiro no fuera bastante maldición... ¡esos tipos tienen que poner al Diablo encima!
-Pantangellis, neonato del clan Tremere.

Independientes:Son insidiosos, esos Sabbat. Al menos, con la Camarilla sabes que van a apuñalarte por la espalda. Esos maníacos del Sabbat te venden un seguro mientras prenden fuego a tu refugio y cuelgan a tu hermana boca abajo en el sótano. Pero no cedas ni un centímetro, pues si te respetan, es más probable que quemen la casa de otro.
-Zander, traficante Ravnos.