Los Solitarios

Por eso tenemos a los niños, incluso si los amamos. Nos muestran el estado de nuestra decadencia.
- Brian Aldiss

Nombre: Alan Ratzor
Clan: Malkavian
Fecha de Abrazo: 1944
Edad Aparente: Cerca de los cuarenta, mal llevados
Cargo: Pastor de Almas, oráculo errante de Praga

Trasfondo: Malkavian abrazado en los últimos años de la guerra por el Soñador, recorre Praga como si fuera el confesor privado de la ciudad: escucha los susurros de los muertos, toma nota de las desgracias que todos quieren olvidar y se detiene siempre un instante antes de que algo o alguien caiga. Para los vástagos es un oráculo incómodo; para la ciudad, apenas una sombra que aparece donde la Muerte ha decidido mirar.

Se dice que sus pasos siguen una cartografía que solo él comprende: cementerios viejos, pasillos de hospital a punto de ser evacuados, puentes que han visto demasiados cuerpos caer al Vltava. Una brisa fría suele anunciar su llegada, junto a pequeñas marcas de tiza con fechas y círculos astrológicos en piedra y barandillas. A quienes lo han tratado les cuesta decidir qué inquieta más, si sus silencios o sus preguntas: nunca pide lealtad, solo permiso para estar presente cuando llegue el final.

Cita: "No vengo a salvarte ni a condenarte. Solo a recordar a la ciudad cómo terminaste."

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Nombre: Natasha Lekov Vlaszy
Clan: Tzimisce - Viejo Clan
Fecha de Abrazo: Mediados del s.XIX
Edad Aparente: Rozando la veintena
Cargo: Miembro de la Liga de Oradea

Trasfondo: Su primera victoria... y también la más dolorosa.

Descubrió que tan solo un montón de cenizas junto a la abandonada espada de su maestro daban testimonio de su lucha, y mientras, sentía su presencia tras ella, esfumándose como una voluta de humo, con un último gesto de satisfacción y una mano invisible sobre su hombro que le decía adiós.

El grito de dolor de Natasha llenó sus inútiles pulmones y, tambaleante, cayó en las frías aguas del río dejando tras de sí la cordura, las cenizas y los vehículos en llamas que obstaculizaban aquel maldito puente, convertido en lo último que sus ojos vieron.

Vivió bajo la tutela de un familiar lejano, quien le dio una nueva luz única, aunque el azul zafiro de sus ojos se perdió en favor del gris, atestiguando que se habían apagado para el resto de sus días.

Durante largo tiempo las tierras que heredó quedaron abandonadas a su suerte al no considerarlas como suyas, pero finalmente, cuando el raciocinio se impuso, volvió. Reclamó para sí solo la mitad más humilde de aquellas propiedades, mientras en el resto tan solo se la podía ver vagando de vez en cuando por la vieja mansión como alma en pena, dejando que las historias de fantasmas que surgieron en torno a ello mantuvieran alejados por sí solos a los posibles intrusos, solo hasta el momento del regreso del legítimo dueño.

Cita: "Dolor... Sí, ¿por qué no? Hablemos de la voz que escucho cuando el silencio se hace insoportable."

Nombre: Zavid Lekov Vlaszy
Clan: Tzimisce - Viejo Clan
Fecha de Abrazo: Finales del s.XVIII
Edad Aparente: Mediados de los treinta
Cargo: Miembro de la Liga de Oradea

Trasfondo: Demasiado tiempo lejos de casa, demasiado tiempo alejado de mi tierra, demasiados años apartado de mi traicionera hermana. Sangre de mi sangre, tanto en vida como en muerte. Ahora vagamos ambos en orillas distintas pero férreamente enfrentadas, ambos sin la protección ni el amparo de nuestro padre, que en paz descanse el Gran Drozd. Mi padre, mi sire, mi tutor. Devorado por unas ansiosas hienas ávidas de sangre: el Sabbat. Y su tierra, mi tierra, insultada y ultrajada por esos hedonistas vampiros europeos: la Camarilla.

Todo eso ha terminado. El Señor, el Vampiry de estas tierras ha vuelto. El legado de mi sire ha sido cogido entre mis manos, y esta vez no habrá revuelta. Los vasallos sabrán cuál es su lugar en estas tierras, y el orden natural de las cosas volverá a su cauce.

Me llaman el Ángel, nacido entre demonios, templado por el honor y la tradición de una tierra más vieja que vuestras mundanas e insignificantes no-vidas. Estas noches conoceréis de quién son estas tierras, y espero, por el bien de todos, que cada cual sepa qué lugar debe ocupar en el tablero del Gran Juego.

Manteneos alejados de mis tierras y ¡ay! de aquel que vierta su sangre sobre ellas para envenenarlas, porque sufriréis nuestra ira.

Cita: "La tierra que pisas en estos instantes ha pertenecido a mi familia durante generaciones, harías bien en tenerlo siempre presente."

Nombre: Robert Lang
Clan: Ravnos.
Fecha de Abrazo: 1911
Edad Aparente: Treinta
Cargo: actualmente ninguno

Trasfondo: Robert Lang es uno de esos vástagos de quienes no muchos han oído hablar, menos desean conocerle y otros tantos no quieren ni acordarse. Un giorgio bastante intrascendente del que se podría resumir su no vida solo con la palabra nómada, aunque eso no le resta mérito a ninguna de todas sus hazañas, para mal de la Camarilla y, eventualmente, del Sabbat.

Traficante, artista, ladrón, vagabundo, inútil... muchas de estas cosas se han dicho sobre él y la guasa con que se toma su no vida podría hacer pensar que es un loco, aunque nunca fue tan cómico cuando tuvo que retirarse de varias ciudades con una caza de sangre sobre su cabeza.

Por suerte, los límites de esas cacerías terminaban en las fronteras de aquellos países. Lejos de Praga...

Entre los Ravnos que aún recuerdan aquel asunto, pocos creen que "Robert Lang" sea un nombre real. Antes del asedio ya había historias de un organizador en la sombra, un caminante que entraba y salía de ciudades en guerra dejando detrás de sí rutas seguras, golpes milimetrados y alianzas imposibles. Algunos juran que el mismo rostro usó otros nombres y otros acentos a lo largo del siglo, y que Praga fue solo una parada más en un viaje mucho más antiguo. Lang nunca desmiente nada: se limita a sonreír, cambiar de tema y recordar que las mejores mentiras son las que nadie se atreve a comprobar.

Cita: "La mitad de lo que cuentan sobre mí son mentiras. La otra mitad, desearías que también lo fueran."

Nombre: Dvorak Zajran Putanesca
Clan: Giovanni, familia Putanesca.
Fecha de Abrazo: Se cree a mediados del siglo XVII
Edad Aparente: Treinta mal cuidados.
Cargo: Señor del Antiguo Cementerio Judío

Trasfondo: Dvorak Zajran Putanesca es uno de los escasos Putanesca versados en la Nigromancia y el único Giovanni superviviente a las Noches de la Ceniza Blanca. Aún así, su reputación, conocida en toda la ciudad, le precede por otros méritos: su versatilidad en la Nigromancia es tan terrible que muchos prefieren sus torturas en vida a tener una muerte rápida y sufrir sus agonías después; su poder en la Mafia y dominio de los bajos fondos es bien conocido para los que saben escuchar, e incluso algunos afirman que fue uno de los dos clientes que encargó al Observador su Crónica de las Noches Finales de Praga.

Aunque es más misterioso el hecho de que su refugio esté establecido en el Antiguo Cementerio Judío sin haber sido molestado en siglos. Por lo que se sabe, el último siglo y medio estuvo encerrado en lo más profundo del cementerio, manteniendo sus relaciones con el exterior mediante sus ghouls. Solo se puede aventurar qué le mantuvo tan inmerso allá abajo durante tanto tiempo, pero sí se sabe que por fin ha salido del cementerio.

Nadie conoce qué le ha llevado a terminar sus estudios tan repentinamente, pero todos ya saben que ha vuelto.

Cita: "La muerte es un trámite. El verdadero negocio empieza cuando tu alma pasa a mis manos."