Los que empuñan la Espada

Hijos de Caín, oídme. ¿Veis a ese ganado colgando de los tobillos, preparado para vuestra cena? ¿Veis a sus hijas y a sus esposas, a las que habéis violado y asesinado en servicio de vuestra monstruosidad? Vuestro enemigo intentará colgaros en su lugar.
- Habla un auténtico Sabbat
Nombre: Velya el Vivisector y Elaine Cassidy
Clan: Tzimisce
Fecha de Abrazo: Desconocida / 1890
Edad Aparente: Mediados los 40 / 10 años
Cargo:
Cardenales de las Tierras Más Allá del Bosque.

Trasfondo: Para Praga, Velya no es solo un nombre de los viejos cuentos Tzimisce: es una sombra que se proyecta desde el origen mismo de la Espada de Caín hasta las noches actuales de la ciudad. Una leyenda incluso entre los Demonios de su clan, temido por todos y respetado por los que aún están por alzarse de la tumba. Los antiguos le han llamado "el Despellejador", "el Vivisector" y de mil formas más, pero incluso quienes no pueden competir con él en edad prefieren resumirlo en un solo título: Velya.

Allí donde otros ven un campo de batalla entre sectas, él ve una vieja herencia por reclamar. Las antiguas tierras del clan se extienden como un círculo de cicatrices alrededor de la capital, y cada vez que la guerra toca sus muros, los ancianos susurran que el Vivisector vuelve a fijar los ojos en ella. Para muchos Tzimisce, Praga no es solo una ciudad disputada: es una pieza más del cuerpo del clan, y Velya es el cirujano que decide qué se salva y qué se amputa.

Los Tremere de Viena conocen demasiado bien ese peso. Durante siglos han aprendido a temer el nombre de Velya tanto como el de cualquier miembro de su propio Círculo Interior: saben que, más allá del Telón de Acero derribado, hay un Cardenal dispuesto a despertar la tierra misma para arrojarla contra su Capilla. En la crónica reciente de Praga, cada temblor en las viejas fronteras, cada purga en las provincias y cada alzamiento de fanáticos en los pueblos olvidados puede llevar su firma, aunque él raras veces se muestre en persona.

En las noches presentes, muchos se preguntan por qué, si Velya ansía tanto la caída de los Tremere y la conquista de la ciudad, aún no ha movido todas sus piezas. Ve con ansia la oportunidad de liberar a Praga de sus peores enemigos y arrancar de sus entrañas secretos dignos de su bisturí, pero se limita a tensar el tablero, a dejar que otros derramen la primera sangre. Algunos creen que espera el momento perfecto para golpear a la vez en Praga y en Viena; otros, que sus propios demonios internos le retienen. Lo único seguro es que, mientras su nombre siga pronunciándose en susurros, Praga todavía no ha visto su peor noche.

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Nombre: Ismael Sartori, "Osciler el Rojo"
Clan: Lasombra
Fecha de Abrazo: 1941
Edad Aparente: Cerca de los 30
Cargo:
actualmente ninguno.

Trasfondo: Ismael nació en Verona, Italia, en el seno de una familia obrera y numerosa. La guerra le dio lo que la cuna no pudo ofrecerle: un uniforme, un mando y un ascenso vertiginoso en el ejército. Sus dotes para mantener la línea firme bajo fuego y hacer avanzar a hombres exhaustos a través de paisajes helados le granjearon respeto, y el destino de liderar uno de los frentes que intentó hundirse en el infierno blanco de Rusia, donde otro oficial habría encontrado una muerte anónima bajo la nieve.

Allí, en el frente condenado por el frío y la logística imposible, fue donde las sombras se fijaron en él. Mijail Zuorovich lo eligió en mitad de aquel fracaso anunciado y lo arrancó del campo de batalla para llevarlo a Praga. El Abrazo no solo le salvó de morir congelado: le enseñó que la disciplina militar encaja demasiado bien con la crueldad calculada del clan Lasombra. Osciler aprendió pronto que la lealtad es solo otra forma de cadena, y que dirigir hombres o dirigir sombras requiere la misma frialdad: saber qué sacrificios se aceptan para ganar una noche más.

Desde entonces ha permanecido en Praga, adaptando los viejos reflejos de oficial a la guerra más lenta y silenciosa de la Estirpe. Su nombre se susurra asociado a escaramuzas en callejones apagados, a desaparecidos que nadie reclama y a sombras que se mueven como columnas de humo rojo entre las ruinas de la vieja guerra. Osciler no busca tronos ni títulos; prefiere los frentes olvidados donde aún se decide quién vive, quién muere y a quién se deja congelarse en la oscuridad.

Cita: "He visto ejércitos arrodillarse ante el invierno. Las sombras, en cambio, no saben lo que es rendirse."

Nombre: Zamenná Rusena, "La Rosa de Piedra"
Clan: Pander
Fecha de Abrazo: Principios del 2000
Edad Aparente: Entrados los 20 años
Cargo:
actualmente ninguno

Trasfondo: Antaño ghoul de la Camarilla... servicial, sumisa, apaleada, maltratada, esclavizada, privada de libertad y dignidad. Todo esto cambió en las Noches de la Ceniza Blanca, cuando sus amos lanzaron a la desdichada ghoul, junto a muchos otros sirvientes de la Camarilla, como mera carne de cañón contra las fuerzas del Sabbat mientras ellos huían de la pugna de la Espada de Caín. Pero aquella sencilla ghoul no murió, sino que fue tomada prisionera por los miembros de una Manada. A cambio de información acerca de los miembros de la Camarilla y su domitor, la Manada prometió a la ghoul recompensarla con la vida eterna y una segunda oportunidad entre sus filas. La ghoul habló, y la Manada la recompensó tal y como prometió... o eso pensaba.

Fue devorada y luego Abrazada por toda la Manada, y abandonada en medio de territorio de la Camarilla para que encontrara la Muerte Definitiva en manos de sus antiguos amos. Nadie sabe cómo, pero aquella ghoul no solo logró sobrevivir en plena zona enemiga, sino que dio caza tanto a Camarillas como a la Manada que la había convertido en la lacra de los cainitas: una Pander. Finalmente, una vez reconocidos sus méritos y demostrada su nueva capacidad y valía para la Espada de Caín, fue admitida como miembro de pleno derecho. Fue así como aquella ghoul, ahora cainita, se ganó un nombre: La Rosa de Piedra.

Ahora es el momento de que la Camarilla le devuelva sus años de libertad robados con sangre.

Cita: "Me llamaban sirvienta, luego traidora, luego monstruo. Que sigan cambiando de nombre; yo seguiré cobrando las mismas deudas."

Nombre: Barbara "Love Doll" Schneider
Clan: Toreador antitribu
Fecha de Abrazo: Finales del s. XIX (1899)
Edad Aparente: Mediados de la veintena
Cargo:
actualmente ninguno.

Trasfondo: Nacida en Kassel, Alemania, en el seno de una familia acomodada, Barbara creció rodeada de expectativas, modales y porcelana fina. Era el tipo de joven que sabía cómo sonreír en los bailes correctos y callar en las conversaciones equivocadas, justo el tipo de delicada marioneta que un Toreador consideraría una obra en blanco. Su Abrazo en 1899 no fue un accidente: alguien quiso asegurarse de que aquella muñeca aprendiera a moverse sin hilos... y a cortar los de los demás.

Tras su conversión se lanzó con fervor a la guerra del clan contra sus enemigos, cambiando los salones por los templos sangrientos del Sabbat. Con el tiempo terminó ligada a una manada de Berlín, donde su talento para mezclar belleza, crueldad y ritual la llevó a ser entrenada como aprendiz de Sacerdote. Allí nació el sobrenombre de Love Doll: una broma cruel que ella adoptó con una sonrisa, porque le permitía entrar en cualquier habitación subestimada... y salir de ella cubierta de aplausos o de cenizas, según hiciera falta.

Junto a la manada "Die Vierteiler" (NdT: Los Descuartizadores) fue enviada a la fría Praga, llegando en las fatídicas Noches de la Ceniza Blanca. Allí, en las alcantarillas y túneles de la ciudad, la manada fue prácticamente aniquilada por los Arcontes. Love Doll sobrevivió de puro instinto y fe torcida, emergiendo de entre los restos como una de las pocas testigos de aquella carnicería. Después se reagrupó con otros Sabbat supervivientes, llevando consigo la memoria de su antigua manada como un vestido que se niega a tirar, manchado pero perfectamente ajustado.

Cita: "¿Duele? Tranquilo. Solo es tu vida rompiéndose por las costuras."

Nombre: Jared Kirhoff
Clan: Nosferatu antitribu
Fecha de Abrazo: Desconocida
Edad Aparente: Difícil de saber
Cargo:
actualmente ninguno, se le cree desaparecido.

Trasfondo: Procedente de la vieja Madre Rusia, Jared sirvió durante un tiempo a la Bruja del Norte, la Vieja Abuela que los supersticiosos llaman Baba Yaga. De esos años casi no queda registro fiable: solo fragmentos de rumores, historias a medias y el miedo muy real de los pocos Nosferatu que pronuncian su nombre. Entre los nodistas de la Secta se susurra que en algún momento llegó a rozar secretos relacionados con la pesadilla de los Nictuku, conocimiento suficiente como para convertirle en objetivo de su propio clan... y de algo peor que su clan.

Desterrado, perseguido y odiado, Jared abandonó las madrigueras de Rusia siguiendo, dicen, los viejos caminos que una vez trazó Maese Zelios bajo Europa. Su errancia lo llevó finalmente a Praga, años antes de las Noches de la Ceniza Blanca, donde empezó a mezclar información, túneles y refugios como solo un Nosferatu desesperado sabe hacer. Se sabe que operó en buena parte de Europa del Este, que incluso la Mano Negra intentó reclutarlo y que él rechazó la oferta con una violencia que dejó claro que prefería sus propios monstruos a los ajenos. Su influencia en el clan es notable, pero casi inexistente en las filas formales de la Espada de Caín: Jared sirve a la Secta solo cuando sus objetivos coinciden con los suyos.

Desde las Noches de la Ceniza Blanca se ha desvanecido por completo. Nadie sabe si sigue buscando algo en las profundidades de la ciudad o si la locura y la Bestia han terminado por devorarlo por dentro. Algunos aseguran que su desaparición coincide demasiado con los rumores sobre un Monstruo de las Alcantarillas que caza en silencio a todo aquel que baja demasiado, Camarilla o Sabbat por igual. Sea Jared ese monstruo o una de sus primeras víctimas, lo cierto es que sus mapas, sus túneles y los secretos que conocía sobre Praga valen su peso en oro... siempre que alguien sea capaz de encontrarlos sin llamar su atención.

Cita: "Grr... ehm... mmm... shh..."

Nombre: Mijail Szemioth
Clan: Tzimisce
Fecha de Abrazo: 1879
Edad Aparente: 35
Cargo:
Conde de Samogitia. Ninguno en la Estirpe.

Trasfondo: El llamado Conde Szemioth era apenas un joven cuando fue Abrazado en lo profundo de un bosque lituano. Señor de la villa de Samogitia, era un hombre versado en las costumbres y supersticiones de su pueblo, y en la lengua de su gente, el jmude. Fue educado en la antigua nobleza lituana y siempre fue un hombre recto y justo. Hasta que fue acusado y perseguido, despojado de todo lo que poseía, cuando lo inculparon de haber dejado a su mujer (Iulka) muerta en la cama, toda ensangrentada. En realidad, esta no había muerto, sino que le había rogado a él que la mordiera: quería sentir el verdadero placer del beso.

Desde ese momento Panna Iwinska y Miszka hicieron la pareja perfecta, ella protegiéndolo de día y él de noche. Pero pronto, la simple vida de amantes ocultos no bastó: los rumores crecieron, las hogueras se prepararon y Mijail comprendió que, para mantenerla a su lado, tenía que darle algo más que protección. Así, los amantes huyeron lejos de los humanos comunes, que nada entienden, y se adentraron en la senda de la carne moldeada y los juramentos ancestrales de su linaje.

Con el tiempo, el Conde de Samogitia se convirtió en un estudioso de las viejas tierras, los espíritus y las tradiciones de su pueblo, manteniendo un delicado equilibrio entre la nostalgia por su humanidad perdida y el orgullo frío de su sangre Tzimisce. Praga no es su hogar, pero sí uno de los pocos lugares donde la vieja Europa aún recuerda temer a los señores de la tierra... y a quienes la moldean con sus manos.

Cita: - "Veremos. No hay mal que dure cien años, ni vrykolak que aguante una estaca."

Nombre: Sir Eduars
Clan: Toreador antitribu
Fecha de Abrazo: 1905
Edad Aparente: Unos treinta años
Cargo:
actualmente ninguno.

Trasfondo: Abrazado en París por uno de los chiquillos más influyentes de la actual Justicar Toreador, Eduars creció convencido de que su destino era servir algún día como Arconte. Le enseñaron a amar los salones iluminados, las intrigas elegantes y la justicia fría de la Camarilla, y durante años creyó cada palabra. El traslado a Estados Unidos -y en especial a Milwaukee- empezó a resquebrajar esa fe cuando vio cuánto costaba mantener la máscara en dominios donde la guerra sucia era la norma.

Lo que debía ser un campo de pruebas se convirtió en un catálogo de traiciones, sacrificios convenientes y órdenes imposibles de justificar incluso para un Toreador acostumbrado a disfrazarlo todo de estética. Cuando abandonó Milwaukee ya no lo hizo como servidor de la Torre, sino como recién llegado a las filas del Sabbat. Desde entonces, su lealtad a la Espada de Caín ha resultado incómodamente sincera incluso para algunos Inquisidores.

El regreso a Europa tuvo un único propósito: ajustar cuentas con su pasado. En los suburbios de París dio caza a su antiguo sire y ejecutó con sus propias manos la sentencia que la Camarilla nunca habría admitido en público. Desde esa noche corre, casi literalmente, como alma que lleva el diablo. La Justicar Toreador se ha prometido entregar su cabeza al Príncipe parisino, y buena parte del clan se ha tomado la recompensa como un asunto personal. En ese contexto, Praga -llena de Sabbat, anarquistas e independientes- es menos un refugio que un lienzo nuevo donde desaparecer entre otros monstruos con historias igual de rotas.

Cita: "Dicen que traicioné a mi sangre. La verdad es más simple: una noche escuché a mi corazón muerto y, por primera vez, me atreví a hacerle caso."

Nombre: Vaclav
Clan: Serpiente de la Luz
Fecha de Abrazo: Principios del s. XX
Edad Aparente: Treinta y tantos
Cargo:
actualmente ninguno

Trasfondo: Abrazado en Praga por uno de los escasos Hijos de Set independientes antes de la 1º Guerra Mundial, su no vida se puede resumir casi por completo en esta ciudad. Aprendió las artes de su clan, aunque el hecho de no dedicarse a sus principales actividades, el mercado, llevó a que su sire lo rechazara y a que tuviera que buscarse su propia no vida viajando por toda Europa del Este. Con el paso de los años, se labró una merecida influencia por Hungría y Eslovaquia hasta que hace diez años su sire le pidió que regresara...

Volvió a Praga para verse involucrado en las guerras locales de los independientes, y poco después ser testigo directo de las Noches de la Ceniza Blanca. Movido por ansias más allá de su propia comprensión -ya fuera fe, venganza o puro instinto de supervivencia-, su ayuda a la Espada de Caín fue inestimable al proporcionarles la ubicación de ciertos templos, aunque no sin eliminar primero a su propio maestro. Desde entonces, la Secta le abrió sus puertas, pero más de uno se pregunta si Vaclav sirve a una causa, o solo a la serpiente que le susurra al oído cuando la ciudad duerme.

Cita: - "Otra vez en casa... Las serpientes siempre encuentran el camino de vuelta a su nido, aunque tengan que mudar de piel para lograrlo."