El Senescal
El Senescal es elegido para ser el ayudante personal del Príncipe, el
que sabe lo que pasa en un momento dado, y (según algunos chismosos) con
el que tienes que tratar si quieres que se haga algo. En cualquier
momento se le puede pedir que ocupe el lugar del príncipe si deja la
ciudad, abdica o es asesinado.
Aunque un Príncipe quizá quisiera tener la palabra en la elección, un
buen número de primogenituras han luchado para asegurarse que se
nombrara a un candidato de su gusto. Si se ve el Príncipe como débil o
no es apreciado, la lucha es aún más intensa. Después de todo, los
accidentes suceden , la primogenitura insiste y quizá lo mejor fuera que
el siguiente en la cola sea alguien con los que se evitaran estos
enredos. Los Príncipes insisten en que la elección es suya,
particularmente porque ocupa una posición altamente delicada.
Para la mayoría de los Senescales, su trabajo puede ser muy
desagradecido. Puede verse como una piedra de toque en mitad del camino
hacia puestos más importantes, pero las recompensas no siempre guardan
proporción con el tedio y el peligro. A un Senescal se le puede pedir
que sea a la vez secretario, filtro de información, príncipe
pro tempore, recipiente de vitriolo, y embajador o punto de
contacto para cualquier nuevo Vástago que entre en la ciudad. Algunos
Príncipes tienen otras labores para sus Senescales, como acudir a
ciertas reuniones en su nombre o incluso tratan algunos asuntos que los
Príncipes no consideran merecedores de su atención. Para un Príncipe con
otras preocupaciones (como cazadores, Setitas o Sabbats), un Senescal
capaz puede ser un regalo del cielo. Si el Senescal, sin embargo, es un
incompetente puede ser una pesadilla.
Varios Senescales se han aprovechado de sus puestos, para convertirse en
el Vástago más bien informados de la ciudad, aventajando incluso a las
Arpías. Algunos, como filtros de información, pueden editar
selectivamente lo que sabe o no sabe el Príncipe. Como el Senescal suele
ser el que está más cerca del oído del príncipe, puede informarle como
quiera de las cuestiones políticas o empresariales -las falsedades por
omisión son la moneda de cambio de los Senescales.
La selección de un Senescal sigue varios criterios, dependiendo de un
Príncipe u otro, y de primogenitura a primogenitura. Algunos prefieren
la docilidad a la confianza mientras que otros ven la independencia y el
sentido común como las cualidades ideales. Pocas primogenituras han
permitido que el Senescal sea del mismo clan que el Príncipe viéndolo
como una invitación al favoritismo y al desastre.