Los Ductus
Los ducti (o ductus), líderes de las manadas, se encargan de las
operaciones de los Cainitas a su cargo. Como la mayoría de estos grupos
esta formada por entre tres y siete vampiros, el cargo recuerda al del
líder de una banda o al jefe de una pequeña tribu.
El título de ducti es principalmente honorífico y otorga reconocimiento
como el más capaz del grupo. Sin embargo, al cargo también le acompaña
una cierta autoridad, aunque aquellos que se exceden en su ejercicio
suelen ser apaleados y arrojados a un contenedor de basuras, cuando no
se les empala y se les abandona a contemplar el amanecer. Los ducti
confían en la presencia y en la fuerza de la personalidad para motivar a
los miembros de sus manadas. Trabajan estrechamente con los sacerdotes
para coordinar los ataques, aumentan la influencia de la secta y la
manada y actúan como enlaces para los obispos y arzobispos.
Los ductis pueden convocar esbats, reuniones de la manada, de
forma normalmente semanal. En estas congregaciones el sacerdote suele
celebrar los ritae más importantes, tras los que el líder
valora los avances del grupo. También asigna a cada miembro unsa
obligaciones que concuerden con las necesidades generales. Es necesario
mantener el refugio, deshacerse de los cadáveres, etc...
La posición de ductus es, con algunas notables excepciones, la más lta a
la que puede llegar un Sabbat nómada. Estos vampiros viajan de un lugar
a otro, y la mayoría no está preparada para ostentar títulos como el de
obispo o arzobispo. Estos cainitas no sufren ninguna restricción
explícita para llegar a priscus o a cardenales (o a regente...), pero
muy pocos lo han logrado nunca.
El ductis tiene mayor rango que el resto de los miembros de su manada, y
aunque no es el más viejo, sí tiene algo especial que le
permite imponer su autoridad en caso de surgir diferencias. Los líderes
sabios, por supuesto, escuchan lo que la manada tiene que decir,
imponiendo su rango solo cuando los demás se niegan a aceptar la fuerza
de sus argumentos.