El Azote
Algunos afirman que el puesto de Azote es una reliquia de la época
medieval, una forma más antigua de alguacil, mientras que otros creen
que el cargo fue creado hace menos de una década. Esto deja claro lo
ignorantes que son los Vástagos del resto del mundo que no conocen
Europa más que por las agencias de turismo.
Los Azotes llevan su autoridad a recorrer las fronteras y yermos de la
metrópolis importantes. Sus objetivos son vampiros novatos creados sin
permiso, anarquistas y esos vampiros impotentes de 14ª o 15º
generación.
Los procedimientos del Azote varían de una ciudad a otra. Algunos
Príncipes conceden a sus Azotes el derecho a la eliminación para
acelerar el derecho de la purga, mientras que otros príncipes exigen
que el azote lleve a las "capturas" de esa noche al Elíseo para
juzgarlos. Esto último es por algunos rumores recientes de azotes
demasiado entusiastas que atacan y matan vampiros que habían seguido
el protocolo y eran conocidos en la ciudad pero resultaron estar en el
lugar equivocado en el instante incorrecto.
No todos los príncipes emplean el cargo de azote en sus ciudades, ya
que otros tantos príncipes, ven el cargo como peligroso e innecesario.
La legalidad del azote sigue debatiéndose en diferentes círculos,
particularmente acerca de la concesión del derecho a la eliminación a
estos gendarmes. Muchos alguaciles ven al azote como una amenaza a su
poder, y por eso pueden ser de los mayores obstáculos para un príncipe
o primogenitura que quiere introducir un azote en una ciudad. Por otra
parte, muchos alguaciles ven que el azote les libra del sucio trabajo
de tener que impartir "justicia", ocuparse de incursiones del Sabbat
en la ciudad o los cazadores pertinentes.
En definitiva, los Azotes no son los vampiros más populares de la
ciudad. La mayoría son solitarios, y si inicialmente no lo son, las
exigencias del puesto pronto hacen que lo sean. Pocos Vástagos se
sienten a gusto al lado del Azote de la zona, e incluso los príncipes
mantienen a sus exterminadores a distancia.