El Arzobispo
Los arzobispos ofician los asuntos nocturnos de cada ciudad, a
menudo como el vampiro más poderoso de la zona. Son nombrados por los
cardenales de cada región, y son responsables de todos los Cainitas
bajo su mando, así como del mantenimiento de la ciudad.
La mayoría de arzobispos apoya políticas de "no-revelación" similares
a la Mascarada. Son menos estrictas, y la política hacia los mortales
suele tender más hacia el desprecio que hacia el secretismo. Ese es el
motivo por el que el índice de crímenes en estas ciudades se dispara.
A menudo es mucho más fácil matar a un mortal que ha visto a un
vampiro en acción que tratar de deshacer el problema. Dado el
sentimiento general que casi todos estos Cainitas tienen hacia los
humanos, la mayoría de los arzobispos acepta este acuerdo.
Como el título sugiere, el arzobispo es la máxima autoridad espiritual
de una ciudad. La mayoría fue sacerdote de manada antes de lograr su
posición. Este echo revela mucho sobre el nombre del cargo, ya que son
pocos los que tienen menos de doscientos años. Los arzobispos tienen
un papel activo en muchos de los autoritas ritae de sus
ciudades, y también pueden participar a la hora de determinar los
ignobilis ritae locales o regionales. Equilibran el poder
temporal con la administración, eficiente: las ciudades en que las
manadas destruyen a sus anchas se convierten en eriales, y estos
lugares no pueden soportar una población vampírica.