Entrando en la casa del Señor
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Nota del Observador: La siguiente trascripción de los relatos que implicaron a la Capilla Tremere conocida con el nombre de "Capilla de la Cruz del Norte" es un informe interceptado por mis fuentes de manos de un Agente de la Elite del Sabbat, la Mano Negra, en la que se informaba de su misión con el objetivo de asaltar la localización y supuesto centro de mando del Clan Tremere en la ciudad. |
-Narrado por Bethor, Salubri antitribu y Agente de la Mano Negra infiltrado en la manada Justa Venganza, destruida al completo en las Noches de la Ceniza Blanca, principios del 1999.
++ Status del Agente: En Activo ++
++ Clase del Agente: Eliminador ++
++ Resumen de la Misión:
Tras la infiltración de los Agentes de Campo y su substracción de la
información necesaria para la localización exacta del emplazamiento
objetivo [Capilla Tremere - Capilla de la Cruz del norte], la Mano
informó y dio la orden al Obispo Stepan de asignar la misión de búsqueda
y destrucción a la manada Justa Venganza, en la que me hallaba
infiltrado desde hace seis meses a la espera del cumplimiento de la
misión de los Agentes de Campo.
La Manada estaba a las órdenes del Ductus Pavel, junto a los Hermanos
Thorkell y la Hermana Ute y los Hermanos Eugen y Otto, de las Furias y
de los ángeles de Caín respectivamente.
Recibidas las órdenes del ataque usando al Obispo de intermediario para
no despertar sospechas entre los miembros de la manada, nos pusimos hacia
la zona del objetivo. La Capilla, llamada Cruz del Norte, estaba
localizada en una pequeña catedral cerca del Puente Carlos. Dicha
catedral no salía reflejada en ninguno de los mapas de la ciudad, y
durante mis seis meses en la ciudad nunca escuche hablar ni una sola vez
de ese emplazamiento. Los informes de los Agentes de Campo apuntaban que
la capilla se encontraba en esa zona, por lo que confiando en su labor
proseguí con la misión.
A las 23:45 llegamos al objetivo. Era como si la mismísima estructura
hubiera caído del cielo y se hubiese incrustado entre las casas de la
calle. Casas familiares típicas de Praga rodeaban en ambos lados a la
catedral, dejando claro que ambos tipos de estructuras eran totalmente
opuestas, sin ninguna relación posible, y haciendo impensable que dicha
edificación hubiese permanecido siempre en esa posición de la ciudad.
Era como si ese edificio hubiera aparecido de la nada en la calle.
La estructura estaba construida con una especie de roca totalmente
negra, parecida al basalto, pero sin reflejo alguno en su superficie,
coronada por tres cúpulas, la intermedia el doble de alta y grande que
las laterales, en la copa de las cuales descansaban otras tres cruces de
plata. La capilla estaba engarzada por las ya típicas y tradicionales
gárgolas de piedra, por lo que el enfrentamiento era inminente a
sabiendas del tipo de lacayos y soldados esclavizados del que los
Usurpadores hacían servicio, por lo que el Ductus Pavel descarto toda
acción por sorpresa, y para evitar emboscadas, dio la orden de ataque
sin más demora.
La respuesta del enemigo no tardo en llegar. Las gárgolas se desprendían
de la superficie de la catedral cayendo del cielo como los copos de
nieve. detrás de nosotros y a nuestro alrededor íbamos a ser acosados y
superados en numero, por lo que no había retirada posible, iniciando un
ataque frontal contra el portón de la catedral, para llevar el combate
al interior de la capilla donde las gárgolas no podrían hacer uso de su
habilidad voladora que les confería la ventaja inicial.
El portón cedió sin más ante la imponente potencia de los soldados de la
Espada de Caín alimentados por la furia de la sangre, atravesando el
umbral seguidos de los engendros fabricados por los usurpadores.
No puedo explicar que pasó, pero tras un instante de aturdimiento, lo
que si se es que aparecimos en medio de la autopista, a las afueras de
la ciudad, en medio de tres vías atestada de vehículos a grandes
velocidades dando como resultado efectos devastadores en la manada. Ni
siquiera las extraordinarias dotes de los cainitas pudo sacarnos
indemnes de esa inverosímil situación.
En cuestión de segundos tras la aparición y aturdidos por lo irreal de
la situación, la respuesta fue inútil. El Ductus Pavel junto el Hermano
Thorkell fueron embestidos por un camión de mercancías, acabando
aplastados bajo las ruedas y toneladas del enorme vehículo, sin darles
tiempo ni a emitir su último grito. La hermana Utte, fue atropellada por
un pequeño monovolumen saliendo disparada hacia los cielos y cayendo en
el carril contrario de la autopista donde encontró la Muerte Definitiva
bajo las ruedas chirriantes de vehículos que intentaban esquivarla sin
éxito, pasando por encima de ella. Los Hermanos Otto y Eugen esquivaron
sorprendentemente gracias a la velocidad de su linaje al vehículo que
mandó a Utte a la destrucción saltando por encima de él. El automóvil
acabó deteniéndose no más de dos metros a sus espaldas, mientras ambos
Hermanos caían al suelo y miraban el automóvil incrédulos... pagaron
este despiste con sus no vidas. Un coche que seguía al monovolumen se
estrelló contra Otto arrastrándolo al menos doce metros en frenada
contra la protección lateral de la autopista. Eugen fue aplastado por
otro vehículo que lo clavó contra el monovolumen que frenó a su espalda,
atrapándolo entre los dos como una nuez en una prensa hidráulica y
muriendo calcinado segundos después al explosionar el motor del coche
que lo embistió.
Gracias a esta explosión fui sorprendentemente expulsado de una muerta
casi segura, aunque no salí indemne. En mi trayectoria colisioné contra
una furgoneta, que frenó tras golpearme a más de 100 k/h, acabando
tirado en el suelo del borde exterior de la autopista que daba al
bosque. Sin perder un segundo y ignorando los varios huesos rotos por el
impacto, corrí para salir del peligro saltando la valla de protección y
corriendo hacia el interior de los bosques exteriores de Praga mientras
escuchaba los frenos y colisiones que se producían por nuestra súbita e
inexplicable aparición de la nada.
Tras esto permanecí tres días entre los bosques, cobijado bajo la
protección de la tierra mientras sanaba mis heridas, algunas de las
cuales no creo que pueda subsanar sin la ayuda de los dotes de los
Tzimisce para que lo reparen.
Una vez de nuevo activo, volví a la ciudad, pero no encontré al Obispo
Stepan ni a ningún superviviente de la manada Justa Venganza, por lo que
sin contactos ni soporte por parte de Agentes de la Mano y teniendo en
cuenta el cambio de rumbo en los planes generales de la invasión de la
ciudad, decidí llevar a cabo una retirada esperando entrar en contacto
con algún Agente de la Mano.++
++ Petición: Extracción. ++
++ Status de la Misión: Incompleta ++
++ Fin del Informe ++
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Nota del Observador:
Lo que nadie sabía La Capilla del clan Tremere en Praga es paradójicamente, el centro Camarilla más conocido por todos los Vástagos de la ciudad. En donde en otras muchas ciudades, los Tremere tienden a ocultar su Capilla y sus refugios secundarios, es aquí en Praga, donde solo haría falta colgarle encima del tejado un enorme letrero de neón luminoso. ¿Cómo puede ser entonces que siga en pie y lo peor, en medio del mismísimo territorio del Sabbat? pues por arte de magia... La Capilla fue construida sobre lo que los místicos llaman una "red geomántica", un conjunto de líneas mágicas cargadas de gran poder y energía que circulan invisibles por debajo de la superficie de la tierra. De alguna forma, los constructores de la capilla consiguieron "conectar" esta red al mismísimo corazón de la Capilla, creando un laberinto tal, que cualquier ser que camine por su interior "viaje" sea transportado a cualquier punto de la ciudad. De esta forma, cualquiera que entrara en la Capilla (ya todo un logro si consigue desbaratar la defensa externa de Cabezas de Roca), al atravesar una de sus puertas interiores o incluso el portón principal, podría ser transportado a unos lavabos públicos, a un castillo de las afueras de la ciudad, al mismísimo interior de la Basílica de San Vito o incluso en medio de la autopista, como la desgraciada manada Justa Venganza. Lo poco que se sospecha, es que los Tremere son los únicos conocedores de cómo moverse en el interior de la Capilla. Algunos barajan que se ha de tener que seguir un patrón al atravesar las puertas y que si se hace bien, se llega al corazón de la capilla; otros sencillamente, con muchos años de convivencia con los Tzimisce de la Vieja Patria, arguyen que cada cual es amo en su propia morada, y que se haga lo que se haga, entrar en la Capilla es darles a los Tremere una diversión haciéndoles jugar al gato y al ratón. Esta obra de arte, se cree que fue obra del mismísimo Maese Constructor Zelios y de un Alquimista y Arquitecto del siglo XVI llamado Moidekal Maisel, que estaba sorprendentemente adelantado a su época y era un prodigio entre los mortales, y según algunas fuentes, ambos y diferentes seres, mantuvieron contacto durante lo largo del siglo XVI. Algunos susurran con miedo entre las sombras que estos constructores no solo se dedicaron a la capilla de la Cruz del Norte, sino que insuflaron parte del poder de la red geomántica a los edificios de Praga. Muchos cainitas y otros sobrenaturales explican que los edificios de Praga parecen tener vida propia, que sanan los efectos destructivos del tiempo y las guerras como el que sana una herida. Otros dicen que la ciudad es en realidad algo mucho mayor, que está poseída por algo terriblemente poderoso, que está bendecida por el mismísimo Caín o que las eras de sangre cainita derramada sobre su tierra le han dado propiedades místicas tales como la inmortalidad. Los paranoicos explican como sus refugios les hablan en sus sueños, como estos reaccionan, sienten y hasta escuchan a sus residentes y los chiquillos, los jóvenes en la sangre, sobre todo los dotados en poderes extra sensoriales, hablan de una presencia palpable pero invisible, que les vigila y les observa. |