Conduciendo con el diablo como copiloto
-Narrado por Mikha-Dos-Cabezas, Nosferatu antitribu, fallecido a principios del 1999.
Sí claro, te crees tú que controlar a todos los animales del Sabbat que formaban el Zoo de los Horrores era tan fácil como meterles un bozal en sus bocazas, ¿verdad? Intenta que haya algo de control frente a una estampida de nieve y que la gente "abandone el lugar con calma y serenidad..." (con tono claramente burlesco). A ver cómo llevarías tú al doble de Cainitas que hay normalmente implicados en un supuesto Asedio, a sus respectivos Ghouls de Guerra, que no precisamente destacan por sus grandes dotes sociales, a los contactos, aliados, chupapollas, enchufados y cabezas de pala que no se enteraban de nada y estaban nerviosos porque ya olían a sangre fresca en el ambiente... Lo peor de todo es que los Sabbat pensamos que si quieres algo bien hecho, hazlo tú mismo, y eso quiere decir "Nada de Ghouls", así que imagina cómo nos las arreglamos para tener ojos, oídos y lenguas en la ciudad sin que faltara el resto del cuerpo del susodicho.
Se vigilaron los refugios principales de los mandamases de la Camarilla, como el Eliseo, para enterarnos de quién había en la ciudad. Dime, ¿quién iba a sospechar que esa plaga de cucarachas en los lavabos del Elíseo era obra nuestra? Y dime, ¿quién sospecharía que los operarios de la empresa de desinsectadores eran un par de brutotes Aparecidos Bratovich... anteriormente "acondicionados" por sus amos Tzimisce para que pasaran por gente normal, aunque algo cachas?
Los Setitas, agradecidos de que mantuviéramos a raya a nuestros enfurecidos Serpientes de la Luz, nos agradecían que estos no se tiraran encima de sus pobres y desvalidos cuellos, sonsacándoles información a la mayoría de Ghouls de casi todos los Cainitas de la Camarilla a base de sexo, alcohol y drogas por un tubo. De esta forma descubrimos dónde estaban los refugios de Camarillas de poca monta que, claro, preferían llevarse a esa Prostituta a su casa que comer rodeado de cucarachas en algún piso o callejón oscuro helado. El caso es que deberías haber visto la cara de esos pobres desgraciados cuando entraban en su nidito de amor y se encontraban a una manada del Sabbat utilizando su baño, bebiéndose su mueble bar y disfrutando del cine en casa por su tele en Dolby Souround. Luego solo era cuestión de dejar KO al chupóptero de la Camarilla sin armar barullo... bueno vale, solo el justo y necesario, los Sabbat necesitan liberarse de algo de agresividad... y pedirles a nuestros coleguitas Lazarenos que hicieran un change de almas, metiendo el espíritu de un Sabbat en el cuerpo del desvalido Camarilla, y así suplantando su cuerpo, con lo que el resto era cosa de interpretar el papel con normalidad. Y equilicua! Un espía marca Sabbat a pleno rendimiento!.
Luego tocó hacer un plano de la autopista Nosferatu para saber qué se cocía ahí abajo, con lo que usamos "casuales" escapes de gas, cortes del fluido eléctrico, saturación de los desagües por acumulación de hielo, etc... y todo era revisado obviamente por nuestros siempre dispuestos Aparecidos. Luego, un par o tres de soplos sobre almacenes de mercado negro a la policía de Praga asegurándonos de que el mandamás que controlaba las fuerzas de la ley estuviera ocupado en otras cosas para que no pudiera reaccionar a tiempo, sumándolo a una buena dosis de violencia callejera en bares céntricos, discotecas nocturnas y fiestas, nos aseguraba que caían polis por igual, así que menos peones para la Camarilla.
Lo malo de todo esto es que el puto Vassily era un paranoico consumado aparte de un repipi de cojones, y había instalado en Praga una auténtica y hermética defensa. A excepción del Ghetto de los Independientes en el viejo barrio Judío, el Principito tenía pululando por casi toda la ciudad a mucha gente vigilando, y sumado a que tenía junto al resto de Cainitas de la Camarilla el control económico y territorial de la ciudad, hacía que no pudiéramos comprar apenas refugios para nuestros Sabbat infiltrados en la ciudad, por lo que casi todos estaban en el Ghetto, junto a los Independientes, y eso, tío, era algo muy volátil si no se hacía algo rápido, porque o bien nos vendían o bien nos pillaban a nosotros y a los Independientes que nos escondían. La suerte fue que nunca estuvieron interesados en mirar de Ghetto para adentro, vigilando que ninguno de los que estaba ahí dentro asomara la cabeza de donde le pertocaba, ya había suficiente.
A los Giovanni no les gustaba trabajar con el Sabbat, y más después de lo de Genevra, pero aún teníamos cuentas pendientes, y el perdonar esas cuentas y afianzarlas con una buena suma de pasta entre sus belicosos dedos hizo que dejaran a un lado las diferencias... al menos por un tiempo.
Lo mejor fue lo de los Ravnos antitribu... los Ravnos locales no se fían un pelo de los antitribu, bueno, es que ¿quién se fía de un Ravnos sea de donde sea?
El caso es que los Ravnos tienen clara una cosa, "la cumpanya es la
cumpanya". Los antitribu se encargaron de buscarse problemas
con vampiros chungos de la Camarilla, y claro, toma ley de cumpanya. Ya
tienes un grupo de Ravnos cabreados porque has jodido a uno de sus
primos, y como la sangre es la sangre, dicho vampiro que ha jodido a
quien no debía es jodido por la Tradición de joder al que han jodido.
¡Joder!
El caso es que el Sheriff y el Azote se enfrascaron tanto en cargarse
Ravnos tras Ravnos en su misión de limpiar la Ciudad, que estaban donde
supusimos: demasiado ocupados para mirar hacia otros lados.
Lo que pasó luego con los Ravnos... pues mira tío, nos ha ahorrado muchos favores y mucho dinero. ¿Tú me entiendes, verdad? Jijijiji...