La Batalla de las Pesadillas

-Narrado por Melisande, miembro de las Serpientes de la Luz y sacerdotisa de la manada Lenguas del áspid, finales de 1999.

La ciudad era prácticamente nuestra, y las manadas y los capitostes ya empezaban a "repartirse" a su modo las ganancias obtenidas por el asalto de la ciudad. No hace falta decirte que la forma de repartirse las ganancias en el Sabbat no es precisamente democrática. El que llega y golpea más duro es el que se lo queda todo. Para darte cuenta de esto solo has de mirar como en las noches posteriores a la última batalla en la Ciudad Vieja, los antitribu y los Lasombra junto los Tzimisce empezaron a partirse el cráneo unos a otros por los cachos de Praga. Si no teníamos poco viendo como nuestros propios cainitas se empezaban a despedazar unos a otros por la presa, lo que vino luego por mano y gracia de los Pícaros, fue la gota que hizo desbordar el vaso.
El Libro de Nod nos lo dijo, y nosotros como estúpidos siempre miramos hacia otro lado. Nadie se dio cuenta hasta que fue demasiado tarde y el mazazo dejó huella: te hablo de la Semana de las Pesadillas y la extinción del clan Ravnos.

No hace falta decirte que en estas tierras era normal ver Ravnos Independientes viajando y conviviendo con las cumpanyas de los Rom. A eso súmale la aparición de Bishnu, el Ravnos antitribu que de una u otra forma se las ingenió para llenar la ciudad y las manadas del Sabbat de sus congéneres Pícaros. El caso es que desde principios de todo el plan para el asalto de la ciudad, teníamos un buen surtido de Ravnos antitribu pululando por aquí o por allá, en su mayoría inicialmente nómadas, pero que luego empezaron a formar sus propias manadas o integrándose en las otras cuando esas tenían bajas y necesitaban carne para llenar los vacíos dejados por los caídos en la guerra.
Cuando quisimos darnos cuenta, el resultado es que al menos había un Pícaro en cada manada y el barrio judío contaba al menos con media docena de sus primos Independientes. Puede que te parezca exagerado pensar que en cada manada hubiera un Pícaro, pero ten en cuenta que tras el asalto de la ciudad quedaban relativamente pocas manadas completas en comparación al número inicial. A todos nos molestaba tener tanto Pícaro suelto, joder, a quién le cae bien un Ravnos? y si es antitribu peor! pero como Bishnu y sus colegas fueron los que en gran medida aportaron gran parte del éxito del asalto, los Sabbat que quedaban los "toleraban" y les dejaban hacer la suya. Bueno, esto fue lo que nos condenó.
A mediados de julio del 99 fue como si en cada manada del Sabbat hubiera una bomba de relojería. Los Ravnos antitribu enloquecieron, y cuando digo enloquecer lo digo con todas sus letras, porque a su lado un grupo de psicópatas Malkavian antitribu eran unas monjas de caridad. Estaban tan tranquilos y de golpe explotaron, como si llevaran reprimiéndose cientos de años y por fin la rabia saliera desde dentro de ellos con toda la fuerza desbocada de la naturaleza. Los cabrones se lanzaban a por lo primero que pillaban, devorando a hermanos y no tan hermanos. Joder, ¡se devoraban incluso unos a otros con más ansia que el resto de cainitas! Era como si algo les impulsara a autodestruirse en cuestión de una semana. Lo peor de todo, es que nos pilló a todos con las bragas bajadas y por la espalda. Encima experimentaron un aumento de su poder inexplicable. Donde antes había un Pícaro que solo era capaz de hacerte un truco de magia, ahora te soltaban chorros y más chorros de pesadillas vivas en estado puro.
Solo en la primera noche de la Semana de las Pesadillas, dos manadas y un Templario acabaron destrozadas hasta el último por el estallido de frenesí de los Pícaros. Yo misma tuve que cargarme a Zavid. Cuando llegué al refugio tras dirigir un esbat, me encontré los restos de Dimitri y Oleff esparcidos por toda la habitación, mientras Zavid lamía la sangre de estos que encharcaba el suelo. Cuando me vio, fue como si soltaran un saco de arroz en medio del Tercer Mundo. Saltó a por mí con garras y colmillos por delante y doy gracias a Caín, por hacerme llevar siempre una estaca encima.
Al final, el resto de manadas pudo pararles los pies a los Pícaros, algunos los destruían nada más verlos, ya sabes "más vale prevenir que lamentar... al estilo Sabbat" mientras que otros intentaban estacarlos para averiguar qué coño les pasaba, pero esto provocaba más bajas que no eran ni mucho menos compensadas por las explicaciones... si es que un tío dominado por la Bestia te puede dar algo lejanamente parecido a una explicación. Así que el Templario Rochenko, declaró que cazáramos a todos los Pícaros de la ciudad por atentar contra la Espada. Los que estaban libres por la ciudad cazando otros Ravnos o atacando a Sabbat fueron cazados y exterminados como perros, mientras que los que estaban inmovilizados, arrinconados o estacados, eran directamente pasados por fuego.
La peor parte, se la llevó el barrio judío. Ahí estaban los Ravnos Independientes que durante tanto tiempo se habían partido la cara con Giovanni y Setitas por el control del territorio que la Camarilla les había concedido. El caso es que cuando empezó la Semana de las Pesadillas, los Giovanni y Setitas tomaron las acciones de los enloquecidos Ravnos como un ataque directo para quedarse con todo el barrio judío aprovechando el caos de la guerra entre sectas. Estos tíos no se iban a dejar pisotear y menos por los Ravnos, así que salieron a por ellos, y ahí teníamos a los Independientes en medio de su barrio matándose unos a otros, ¡cómo si estuvieran parodiando nuestra guerra contra la Camarilla!.
Cuando la Semana de las Pesadillas terminó, muchas manadas del Sabbat estaban desmembradas, creo que ya solo quedaba un Templario y un Obispo, los Independientes se negaron a seguir colaborando con nosotros acusándonos de intentar destruirles para no darles lo prometido y nosotros les culpábamos a ellos arguyendo que se habían juntado con los Ravnos para echarnos a nosotros. Vamos un cacao.
Lo que sí que sé, es que desde la Semana de las Pesadillas, nadie se fía de los Ravnos (antitribu o no), y eso si es que ha quedado alguno. Si quieres un consejo, cuando veas a uno, dispara, ya tendrás tiempo de hacerte preguntas luego, y si la cagas tranquilo, no creo que haya represalias, es más te felicitarían.

Notas del Observador:
Dicen que la historia se repite para volver y recordarnos a todos nuestros errores. Sé muy bien qué es sentirse en la situación de los Ravnos: masacrados, pisados, humillados, perseguidos y extinguidos en unas noches que nadie los quiere aquí.
Solo espero que el tiempo, les haga saber qué es estar ahora en mi posición. El tiempo lo dirá.