Vencidos, sí. Derrotados, no

-Narrado por Andrei, miembro del clan Nosferatu y Caballero de la cuadrilla Jueces de Hradeany, finales del 2000.

Retirada.

No tuvimos más remedio que finalmente batirnos en retirada hacia una posición en la que pudiéramos replegarnos los supervivientes, hacer recuento de bajas y preparar la contraofensiva o esperar refuerzos de las ciudades Camarilla colindantes.

Aún así, no fue fácil. Esas noches se caracterizaron principalmente por las pequeñas escaramuzas que surgían entre las manadas y las cuadrillas que intentaban llegar al otro lado del río, a Hradeany, donde teníamos noticias de que los Arcontes habían reunido a todos los efectivos que quedaban de la Camarilla. Se habló de algunos episodios de "guerra urbana" en la plaza de Stare Mesto, en la Iglesia de Nuestra Sra. de Tyn y en puntos aislados cerca del Reloj Astronómico. En parte hay que agradecer que pudiéramos replegarnos en la otra cara de la ciudad gracias a los Tremere. El Sabbat no podía permitir que los Tremere siguieran en pleno corazón de su conquistado territorio, por lo que atacaron a la capilla con tanta fuerza que eso nos permitió escapar por los puntos de retirada más débiles que dejaban las manadas para ir por los Usurpadores. Para más inri, la Capilla aún hoy sigue resistiendo, con lo que se ha convertido para el Sabbat en un asunto altamente personal, con lo que conseguimos que desvíen gran parte de sus esfuerzos en una misión sin resultados. Es como echar agua a una esponja mientras nosotros nos paseamos por el resto de la cocina.
Durante esas noches, algunos miembros de la Camarilla tuvieron la suerte de escapar a la Muerte Definitiva a manos de las manadas del Sabbat a cambio de información de dónde nos encontrábamos el resto. A estos traidores que ahora forman parte de las fuerzas del Sabbat, les tenemos reservado un trato especial el día que vuelvan a cruzarse con nosotros.
Aunque estaba ya claro que el Sabbat ya se iba a acomodar en sus territorios conquistados y no se iba a ir de la ciudad, no fue para ellos una victoria de carácter condicional. Carlak al parecer, acabó destruido en la última batalla en la Ciudad Vieja, mientras que otros dicen que consiguió escapar de la ciudad y refugiarse en algún lugar seguro cercano donde desde las sombras ahora coordina la contraofensiva. Al Sabbat esta vez le iba a costar encontrar a todos los vástagos supervivientes de la Camarilla a sabiendas de que fuimos informados de que llegarían los refuerzos de la ciudad de Budapest y Kiev para hacer frente a su asalto y con el que podríamos volver a la carga.
Pero para seguir adelante, nos hacía falta logística. No podríamos mantener una guerra en estas condiciones si no hacíamos algo al respecto o empezábamos a allanar el camino. Aunque fuimos echados de la Ciudad Vieja, y aunque el Sabbat en los primeros días del asalto se preocupó de joder nuestra base económica y financiera, no acabó de rematar el trabajo y a diferencia nuestra, no saben aprovechar las horas diurnas como nosotros gracias a nuestros Ghouls. Creamos rápidamente a nuevos criados entre las principales empresas financieras y económicas de la ciudad reparando el daño que el Sabbat pudo ocasionar en un principio. Debido a que el Sabbat no utiliza criados y aún menos Ghouls que actuaban por el día, no pudieron hacer casi nada para impedirlo, y en pocas noches volvimos a recuperar gran parte de nuestro poder financiero. Este fue un gran golpe que aún hace enfurecer al Sabbat. Que a sus ojos estemos derrotados pero sigamos "drenando" el dinero de su territorio mientras observan incapaces de hacer nada. Pero esta situación no durará mucho, sobre todo si empiezan a llegar Tzimisce o Lasombra, que son los únicos capaces de hacer frente a la Camarilla en este frente de la guerra. Por esta razón, hemos de reconquistar estos territorios que tienen una alta prioridad.